La apuesta por el desarrollo productivo en América Latina marca la actual hoja de ruta de los organismos multilaterales que buscan reinventarse. Durante años estas entidades centraron su labor en el impulso de la inversión pública, mediante el apoyo a los gobiernos en la ejecución de planes destinados a elevar el bienestar de la ciudadanía.
En la actualidad, el enfoque de dichas entidades es más integral. También destinan recursos y laboran conjuntamente con el sector privado, no solo para fortalecer sus metas iniciales, sino para impulsar la productividad, factor determinante en la consecución del crecimiento sostenido, señala informe publicado en el Suplemento Económika del Diario El Peruano.
Desafíos
La representante del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, Matilde Bordón, considera que los retos para la nación son diversos. “Estimo que el gran desafío es volver a registrar índices de desarrollo importantes y que se continúe avanzando en aspectos como el crecimiento sostenible e inclusivo que beneficia a la ciudadanía”, comentó.
Aseveró que ello implica plantearse metas y estrategias para impulsar el rendimiento. “En los últimos años, la productividad nacional ha tenido un receso, lo cual se encuentra íntimamente relacionado con el robustecimiento de las instituciones”, precisó.
Agregó que, si bien es cierto que el Perú es una nación muy sólida en materia macroeconómica, esto finalmente resulta insuficiente para referirse a un avance real y sostenible.
“Resulta imperativo potenciar otros aspectos que impliquen un avance sustancial para la nación; es preciso cimentar bases como la capacidad de gestión, así como un vigor de los organismos para que esta expansión se dé de forma sostenida”, explicó.
La representante del Grupo BID en Perú sostuvo que para mejorar la productividad se requiere de grandes reformas y políticas de medio y largo plazo.
“No se trata de un tema que se solucione en cinco años; son temas de muy largo plazo, pues se debe implementar políticas sectoriales interconectadas. No se requiere de políticas aisladas. Hay datos que demuestran que sin estas reformas estructurales que fomenten la productividad del país, que obviamente dependerán de la capacidad política que tengan las próximas autoridades, el crecimiento seguirá estancado y se limitaría, en un medio plazo, a un promedio de 2.5% anual”, subrayó Bordón.
Informalidad
Para la ejecutiva, la productividad básicamente se mantiene estancada por varios motivos, siendo uno de los más importantes los altos índices de informalidad.
“En Perú el 72% del empleo es informal, mientras que en América Latina el promedio de informalidad es de alrededor de 47%. Las empresas no crecen y esto no está relacionado necesariamente con que sean muy pocas en el país, sino porque las empresas más productivas no están creciendo en niveles adecuados”, detalló Bordón.
Además, agregó, en Perú hay una economía fragmentada, en donde se hace fundamental trabajar de manera intensa en la integración de las cadenas de valor. “En ese sentido, la economía peruana aún no tiene un concepto cabal de cómo desarrollar cadenas de valor para mejorar su productividad. Esa es una labor en la que todos debemos involucrarnos con su desarrollo, debemos trabajar coordinadamente”, expresó.
Del mismo modo, la especialista sostuvo que hay brechas críticas que ya han sido analizadas con anterioridad, relacionadas con el capital humano, los temas de innovación, desarrollo de infraestructura, entre otros.
“De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 47% de las empresas no encuentra trabajadores adecuados en la actualidad; y solamente el 30% de los trabajadores cuenta con habilidades digitales básicas. Este es un tema fundamental en estos momentos en el país”, refirió.
En términos de innovación, Bordón destacó que Perú también puede hacer algo realmente importante y mejorar todo lo que significa investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
En ese aspecto, dijo que la baja adopción tecnológica que hay en el país marca un camino que debe empezar a recorrerse para mejorar la competitividad y la productividad de Perú.
“Es importante que nos focalicemos en el desarrollo y la solución de las debilidades institucionales que afectan al país. Si bien esto limita el crecimiento, todos reconocemos que Perú ha estado creciendo; no obstante, el hecho de que esta expansión no sea sostenida, de alguna manera limita la inversión privada que podría llegar al país e impulsar un real crecimiento sostenible”, comentó.
La ejecutiva aseveró que Perú ocupa actualmente el puesto 124 de 200 economías en los índices que evalúan la efectividad del gobierno. “En ese sentido, el trabajo que nos espera es enorme y de gran importancia para alcanzar los objetivos de productividad”, enfatizó.
Aporte BID
La representante del Grupo BID en Perú sostuvo que este organismo multilateral apoya al Gobierno peruano en mejorar la asignación de recursos, de tal manera que las firmas o compañías que sí son productivas puedan escalar.
“Esto debe ir de la mano con reformas importantes que deben impulsarse hacia adelante, relacionadas, por ejemplo, con la simplificación del sistema tributario para fomentar el crecimiento empresarial y la capacitación laboral”, detalló Bordón.
Tiene, asimismo, que ver con la mejora de los niveles de recaudación y con desarrollar el capital humano. “Desde el BID trabajamos fuertemente con el objetivo de conseguir el cierre de estas brechas de competencia, porque los trabajadores lo necesitan”, precisó.
De igual modo, dijo, la multilateral trabaja intensamente en mejorar la educación técnica. “Recordemos que la educación técnica en Perú está vinculada a la demanda laboral, así como en el desarrollo de programas masivos de habilidades digitales e incentivos para la capacitación desde el lado empresarial”, aseveró la funcionaria.
Más apoyo
Para la representante del Grupo BID en Perú, los organismos multilaterales ya no solamente se concentran en apoyar a la inversión pública.
“El enfoque ahora también se orienta al fortalecimiento institucional, pero también a cómo viabilizar la inversión privada para cerrar las brechas de desarrollo que afectan al país”, refirió Bordón.
Explicó que los desafíos son cada vez más grandes. “Las brechas de desarrollo deben ser cerradas para seguir adelante, y sin la participación de la inversión privada ello no será posible”, aseveró.
La ejecutiva expresó que las multilaterales le dan mucha importancia a los esfuerzos privados e impulsan el rol que tienen en la reducción de riesgo de las inversiones .
“Al apoyar una determinada inversión privada, las multilaterales movilizan otras en áreas donde el sector público no participa. A ese respecto, el Grupo BID ha venido aportando decididamente el desarrollo de la gestión pública en Perú y en la región, así como el fortalecimiento institucional”, subrayó.
Cabe destacar que BID Invest, el brazo privado del Grupo BID, ha facilitado más de 31,000 millones de dólares en inversión privada en América Latina.
En el caso de Perú, esta inversión ha llegado a los 3,800 millones de dólares, de los cuales 1,200 millones corresponden no solamente a la inversión que trae el BID, sino también a la movilización de otro tipo de inversión privada.
Factor infraestructura
En el caso de desarrollo de infraestructura, la representante del Grupo BID en Perú sostuvo que las reformas no implican solamente mejorar la calidad del gasto, sino también el desarrollo y ejecución de obras pendientes y trabajar la capacidad institucional.
“El desarrollo no necesariamente se da cuando se invierte; en realidad comienza a verse cuando el proyecto se ejecuta”, aseveró Bordón.
La funcionaria destacó que el Plan Nacional de Infraestructura 2026-2031 toma en cuenta las dinámicas económicas, productivas, institucionales y ambientales de cada región en Perú. “Este plan parte de un enfoque territorial que tiene en cuenta las dinámicas económicas, productivas, institucionales y ambientales de cada región en Perú”, soslayó.
En el plano institucional, Bordón manifestó que se debe mantener la prudencia de las finanzas públicas.
Fuente: ANDINA.
