La oficina corporativa en Lima está dejando de ser entendida únicamente como un espacio administrativo para convertirse en una herramienta vinculada a la productividad y operación del negocio. En este nuevo escenario, las empresas evalúan con mayor atención cuánto les cuesta implementar y mantener un espacio, qué tan fácil es llegar a él y qué posibilidades ofrece para adaptarse a sus necesidades futuras.
Según el estudio Insight Hunting SEO, elaborado por la Unidad de Inteligencia de Datos de Impulso para Soho Inmobiliaria, la optimización de costos es el principal atributo buscado, con 68,5% de interés. La tendencia se traduce en una mayor preferencia por espacios “listos para operar”, que reduzcan la necesidad de realizar grandes inversiones iniciales en remodelación, cableado y adecuaciones antes de comenzar actividades.
La ubicación también adquiere una nueva dimensión. El estudio señala que es el principal factor de decisión para alquilar o comprar un espacio corporativo, con 45,6% de preferencia, seguido por el precio por m² y la rentabilidad proyectada (28,4%) y la accesibilidad logística o de última milla (12,5%). Esto refleja que las empresas ya no evalúan una dirección únicamente por su prestigio, sino por su capacidad para facilitar la operación y sostener el valor del activo.
Otro cambio relevante es la búsqueda de ecosistemas donde distintas actividades puedan convivir. El 52,4% muestra interés por desarrollos de uso mixto, que integran comercio en los primeros niveles y oficinas o espacios corporativos en los superiores. A ello se suma una tendencia hacia la descentralización: el estudio identifica que 20,1% de los perfiles evaluados considera atractivo trabajar más cerca de las zonas donde reside, reduciendo tiempos asociados al tráfico y desplazamiento.
“La empresa está empezando a evaluar la oficina de una manera mucho más estratégica. Ya no se trata solamente de encontrar un espacio, sino de determinar cuánto aporta esa ubicación y ese diseño a la operación del negocio. Por eso vemos una demanda creciente por proyectos que combinen eficiencia, accesibilidad y flexibilidad”, señaló Rodrigo Valdez, gerente comercial de SOHO Inmobiliaria.
Esta transformación también está modificando la relación entre oficina y actividad comercial. El crecimiento del comercio digital está generando necesidades físicas distintas: el quick commerce aumentó 45,2%, los showrooms phygital 38,4% y los dark stores o back stores 25,6%, mientras los locales comerciales clásicos crecieron 12,5%. El resultado es un mercado donde los espacios físicos deben complementar la operación digital y responder a modelos de negocio más ágiles.
En este contexto se inserta La Mar 11, proyecto de SOHO Inmobiliaria ubicado en la avenida Mariscal La Mar, Miraflores, concebido para integrar oficinas boutique y back stores bajo una propuesta de espacios eficientes y flexibles. La apuesta responde a una evolución que va más allá del tamaño: las empresas buscan activos que puedan acompañar sus modelos de negocio, reducir costos de implementación y mantener vigencia frente a los cambios que experimentará el mercado corporativo en los próximos años.
