El mercado logístico peruano continúa consolidando su crecimiento dentro de la región. De acuerdo con el reporte MarketBeat Industrial S1 2026 de Cushman & Wakefield, correspondiente al primer semestre del año, Lima registró uno de los desempeños más destacados de Latinoamérica, con un crecimiento interanual de 7,7% en su inventario logístico, el segundo más alto de la región, solo por detrás de Buenos Aires.
«Los resultados muestran que Lima mantiene un mercado logístico dinámico y con una demanda sostenida por espacios modernos. La sostenida ocupación de los nuevos desarrollos refleja que las empresas continúan creciendo y requiriendo espacios en ubicaciones estratégicas y una infraestructura con los estándares que les permita ganar eficiencia en sus operaciones», señaló Denise Vargas, Market Research Coordinator de Cushman & Wakefield.
Asimismo, Lima registró uno de los mayores incrementos en la actividad de arrendamiento de toda Latinoamérica. Durante el primer semestre de 2026, la absorción de espacios logísticos alcanzó los 89.252 m², lo que representó un crecimiento interanual mayor al 200%, el mayor aumento de la región junto con la recuperación observada en Bogotá. Este comportamiento responde a una rápida ocupación de nuevos espacios y a una saludable dinámica de mercado. Esto está alineado a que el modelo built to suit y el pre-arrendamiento de los espacios antes de su construcción permite mantener un ritmo de ocupación rápido.
Mayor oferta y menor vacancia
Este mayor dinamismo también estuvo acompañado por un crecimiento de la infraestructura logística. El inventario de Lima llegó a 1,74 millones de m², consolidándose como una de las ciudades que más amplió su oferta durante el último año. A nivel regional, el inventario alcanzó 44,3 millones de m², un incremento interanual de 4,3%, aunque São Paulo y Ciudad de México continúan concentrando más de dos tercios del total de espacios logísticos de Latinoamérica. “Si bien el mercado en capital peruana ha incrementado su stock de manera sostenida, todavía existe una brecha relevante frente a mercados más maduros de la región. Esto abre oportunidades para nuevos desarrollos, particularmente aquellos vinculados a operaciones de distribución, e-commerce y servicios logísticos de última milla”, indicó Vargas.
Otro indicador que se encuentra relacionado y que también evidencia la fortaleza del mercado peruano es la reducción de la vacancia. La disponibilidad de espacios industriales Clase A disminuyó hasta 5,3%, lo que significó una caída de 1,7 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior.
En línea con este escenario, el precio de alquiler solicitado en Lima alcanzó los US$ 6,1 por m² al mes, registrando un incremento interanual de 4,9%. Este comportamiento responde a una combinación de menor disponibilidad de espacios, una demanda activa y la preferencia de las empresas por activos logísticos modernos y bien ubicados.
A nivel regional, el mercado logístico mantiene una demanda activa, aunque más selectiva. Mientras São Paulo y Ciudad de México continúan liderando por volumen, mercados como Lima destacan por la velocidad con la que absorben nuevos espacios y por el crecimiento sostenido de su infraestructura portuaria, consolidándose como uno de los principales focos de desarrollo logístico de Latinoamérica.
