La capital peruana registró un crecimiento de 172,7% en el semestre frente al mismo periodo en el 2025, en un mercado regional donde la disponibilidad de espacios corporativos continúa ajustándose hacia la baja.
El reporte MarketBeat Latinoamérica Oficinas S1 2026, de Cushman & Wakefield, muestra que Lima fue la ciudad de la región donde más creció la demanda por oficinas Clase A durante el primer semestre del año. La demanda se concentró principalmente en San Isidro, en un contexto de escasa oferta nueva y creciente interés de las empresas por ubicaciones estratégicas y edificios con mejores condiciones para sus operaciones.
“Lima se posiciona como uno de los mercados que mantienen un dinamismo estable en la región. La escasa incorporación de nueva oferta y la concentración de la demanda en distrito consolidados como San Isidro han favorecido una sostenida ocupación de los espacios disponibles”, señaló Denise Vargas, Market Research Coordinator de Cushman & Wakefield en Perú.
En Lima, la demanda por oficinas Clase A aumentó 172,7% frente al mismo periodo de 2025. Este crecimiento responde a una demanda sostenida y a la limitada incorporación de nueva oferta, factores que han favorecido la ocupación de los espacios disponibles. Si bien fue la mayor variación porcentual entre las ocho ciudades analizadas, este resultado debe interpretarse en función de las condiciones particulares y la base de comparación del mercado local.
El desempeño de Lima se produce en un mercado regional que avanza de manera diferenciada. Ciudad de México mantuvo el mayor nivel de actividad, mientras Bogotá también registró un crecimiento importante. En contraste, Buenos Aires y Santiago mostraron una normalización luego de los resultados excepcionales alcanzados durante 2025. “Estas diferencias evidencian que la evolución del sector depende no solo de tendencias globales, en gran medida, de las condiciones particulares de cada mercado o ciudad”, agregó Vargas.
Menor disponibilidad fortalece a los edificios competitivos
La disponibilidad de oficinas Clase A en Latinoamérica continuó reduciéndose, con una tasa promedio de vacancia —espacios disponibles— de 14% al cierre del semestre. Bogotá, Lima y Santiago se ubicaron entre los mercados con menor disponibilidad, todos con tasas inferiores al 10%. En Lima, la tasa llegó a 8,6%, favorecida por la ausencia de nuevas entregas durante el periodo. Este escenario ha reforzado la posición de los edificios mejor ubicados y con una oferta de servicios más completa, especialmente en San Isidro Empresarial, el principal corredor corporativo de la ciudad.
La oferta regional se mantuvo controlada. Durante los primeros seis meses del año se incorporaron nuevos espacios principalmente en Ciudad de México, San José, Buenos Aires y São Paulo, mientras Lima no registró nuevo inventario. Esta situación contribuyó a sostener un mayor equilibrio entre la demanda de las empresas y la oferta disponible.
La reducción de la disponibilidad comienza a ejercer presión sobre las rentas, especialmente en los mercados con menores niveles de vacancia. En Latinoamérica, el precio promedio de alquiler aumentó 8,4% interanual, aunque con diferencias relevantes entre ciudades. Los mayores ajustes se concentraron en aquellos mercados donde la oferta disponible es más limitada, fortaleciendo la posición de negociación de los propietarios frente a una demanda que se mantiene activa.
En Lima, la renta promedio de oficinas Clase A se situó en USD 16,50 por m² al mes. San Isidro Empresarial lideró el mercado con USD 18,70 por m² al mes, respaldado por una demanda activa y una disponibilidad limitada de espacios competitivos en este corredor.
“El mercado regional está premiando cada vez más la calidad, la ubicación y la gestión de los inmuebles. Para las empresas, las oficinas deben responder a nuevas necesidades de eficiencia y experiencia del usuario; para los propietarios, mantener buenos niveles de ocupación dependerá de ofrecer activos bien administrados y capaces de justificar su valor”, puntualizó Vargas.
