La demanda de casas de playa al sur de Lima se planifica más allá del verano 2026. El sur de Lima concentra una demanda que apunta al uso permanente y explica el avance de distritos emergentes. Foto: referencial / Statat.it
¿Alquileres que se adelantan y agotan?
Luciano Barredo, gerente de Marketing de Urbania y Adondevivir, reconoce que entre 2023 y 2025 la demanda por viviendas en los balnearios del sur estuvo marcada por la estacionalidad, sin embargo, para este verano el interés se adelantó y desde agosto se registraron picos de búsqueda.
“Muchos alquileres de verano ya se cerraron, incluso antes de diciembre, lo que refleja una planificación más anticipada por parte de los usuarios”, comenta a Gestión.
Barredo sostiene que para el resto del verano se esperan movimientos puntuales y reposiciones de oferta, mas no un crecimiento fuerte adicional, dado que “gran parte de la demanda ya se materializó”.
Desde el Sector de Bienes Raíces de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) revelan que la demanda de alquiler de casas de playa se incrementará este verano hasta en 40% frente al mismo periodo del 2025. Prevén que los precios aumenten entre 2.5% y 5% en términos interanuales: los mayores repuntes se verán en Asia y Máncora (Piura).
El costo del alquiler puede llegar, en zonas premium, a US$ 7,500 para una temporada completa (diciembre a marzo), y si la estadía es una semana, puede oscilar entre US$ 3,000 y US$ 5,000 para domicilios frente al mar.
“También hay casos de que algunos arrendatarios estarían dispuestos a aceptar hasta US$ 1 500 mensuales por casas o departamentos cercanos a la playa en zonas de alta demanda”, aporta Lucy Mier y Terán, presidenta del Sector Bienes Raíces de la CCL.
Perfil del arrendatario de verano: sus preferencias
Desde Urbania, detallan que las zonas del sur de Lima que marcan tendencia este verano son: Punta Hermosa, Punta Negra, San Bartolo y Santa María. Los precios promedios oscilan entre US$ 3,000 y US$ 5,000 al mes, lo que depende de la ubicación y tipo de propiedad.
Asia —prosigue— se mantiene entre los principales balnearios para vacacionar, pero cada año el sur chivo gana más presencia. ¿La razón? La mayor presencia de nuevos negocios y cercanía con Lima Metropolitana.
Se identifican dos tipos de arrendatarios en playas:
Familiar. Apuesta por condominios, áreas comunes y seguridad.
Jóvenes. Priorizan la cercanía con la ciudad, opciones de diversión y precios más cómodos.
Viviendas más allá del verano: comprar para rentabilizar
Cinthia Pasache, gerente comercial de Best Place to Live, menciona que Punta Hermosa, San Bartolo, Punta Negra y Asia concentran el mayor movimiento de compra —y también de alquiler— en la zona sur. El cambio reside en que ya no lo ven como un destino estacional, sino “como un estilo de vida que se utiliza gran parte del año”.
La tendencia se debe a una oferta inmobiliaria renovada y mayor interés por activos que mezclen el uso personal y la rentabilidad —añade—. Desde el Grupo Santa María, acotan que los precios competitivos frente a otros balnearios del sur también la impulsan.
“San Bartolo se ha consolidado por su entorno urbano más completo, su cercanía a nuevos polos comerciales y gastronómicos del sur y una oferta inmobiliaria que ya se encuentra en etapas avanzadas de desarrollo, incluso frente al mar”, señala Tábata Hinojosa, gerente de ventas del Grupo Santa María.
En esa línea, asegura que las casas de campo modernas que mezclan el entorno natural con acceso a la playa y conectividad “son pensadas para un estilo de vida tranquilo y de uso para todo el año”, lo cual significa una alternativa residencial tanto para uso personal como para inversión.
Los compradores de vivienda en balnearios, según el Grupo Santa María, prefieren departamentos frente al mar de dos y tres dormitorios, y han relegado a las casas de playa tradicionales por su mejor eficiencia de costos y menor mantenimiento.
Comparación de precios:
Un departamento en Miramar (San Bartolo) cuesta desde S/ 355,000, con espacios de entre 55 a 72 metros cuadrados (m2) y de 2 a 4 habitaciones; así como otros de hasta 178 m2 con rangos de S/ 490,100 y S/ 552,750 en condominios de Asia.
Mientras que domicilios en primera fila, pueden llegar a US$ 990,000 en Playa Blanca (Asia), US$ 750,00, en El Golf (Asia), US$ 320,000 en Sarapampa (Asia) o US$ 1 millón 200,000 en Caballeros (Punta Hermosa).
¿Qué busca un comprador de casa de playas?
Urbania define dos perfiles de clientes veraniegos:
Comprador familiar. De nivel socioeconómico medio alto y alto, y que prioriza áreas comunes, seguridad y un entorno ordenado para pasar temporadas completas
Comprador joven. Desean un espacio más funcional, con menor compromiso financiero y que valora más la cercanía, acceso y experiencia del verano.
No obstante, Barredo asegura que las motivaciones para alquilar una casa de verano cambiaron. “Ya no es solo tener la vivienda de playa para pasar el verano, sino para combinar descanso, uso familiar y en muchos casos, para alquilarla”, coincide.
Fuente: GESTIÓN.
