El proyecto del megapuerto de Corío, en Arequipa, avanza, pero lo hace en medio de una polémica. Por un lado, el Gobierno Regional de Arequipa lo impulsa como una iniciativa público-privada (APP), por otro lado, un Consorcio particular obtuvo luz verde del Poder Ejecutivo para retomar los estudios que venía realizando para ejecutar el proyecto como una iniciativa 100% privada.
En agosto del 2025, la Autoridad Portuaria Nacional (APN), ente adscrito al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), había suspendido la viabilidad técnica temporal portuaria que había otorgado al Consorcio Hub Corío Megapuerto del Sur.
La suspensión se dio para atender un reclamo del gobierno regional: Arequipa había señalado que no se contaba con un estudio de demanda, el cual aún está elaborando la APN.
Para noviembre del 2025, el Gobierno Regional de Arequipa, Prolnversión y el MTC suscribieron un convenio para el desarrollo integral del que denominan
Megapuerto Corío, anunciando que el mismo ya cuenta con 15,947 hectáreas destinadas al proyecto (bajo el esquema APP).
Sin embargo, en el último mes del 2025, en una aparente contradicción, la misma APN levantó la referida suspensión a la viabilidad técnica temporal portuaria de forma que dicho consorcio podría reanudar los estudios y trámites con miras a obtener la viabilidad técnica definitiva del proyecto.
El argumento de la APN para levantar la suspensión fue que la normativa vigente no prohíbe la coexistencia de proyectos, y que en un escenario de elección excluyente entre una APP y una habilitación portuaria (para un puerto privado), la habilitación es más beneficiosa para el Estado, en base a un principio de eficiencia, menores costos de supervisión y menor plazo para su concretización.
CONSORCIO HUB CORÍO
Para conocer el avance de la iniciativa privada, Gestión conversó con el almirante (R) César Zelada, director del proyecto que desarrolla el Consorcio Hub Corío Megapuerto del Sur, que integran las empresas Leet Arquitectura Ingeniería & Construcción y Beton Terra Ingenieros.
En principio, recordó que las APP las promueve Prolnversión a través de concursos cuando no existe un inversionista privado a la vista, pero este no es el caso, pues el consorcio ya ha presentado sus estudios como lo requería la APN para otorgarle la viabilidad técnica temporal portuaria (VTTP) como iniciativa privada.
En esta fase, detalló, han cumplido con presentar un plan maestro para este futuro puerto, el cual incluye un estudio de demanda de carga que es el que define las condiciones del servicio que prestará el futuro terminal, que será multipropósito.
Ese estudio ya fue revisado y aprobado por la APN al cabo de 19 meses de evaluación y está concluido. Dicha autoridad les ha dado autorización para avanzar con los estudios técnicos.
¿CUÁL SERÁ EL SIGUIENTE PASO?
Ahora que han obtenido la VVTP, Zelada indicó que el siguiente paso es que la empresa elabore un estudio oceanográfico del área de influencia de Corío, para determinar las corrientes, marea, oleaje y profundidad en la que operaría el transporte marítimo, lo cual permitirá determinar si es factible lax construcción de un puerto en el lugar.
Sin embargo, adelantó que el lecho marino frente a la zona donde se realizará el proyecto ofrece una profundidad de 26 metros, lo que permitirá un calado para el ingreso de buques de hasta 30 mil contenedores, mucho mayor que el que puede ofrecer hoy Chancay, que tiene una profundidad menor, de 18 metros.
En tal sentido, avizoró que Corío podría convertirse, a largo plazo, en un nuevo hub logístico que acapare la carga destinada en tránsito directo al Asia proveniente de otros países de la región, entrando en competencia con Chancay.
¿CUÁNDO PODRÍAN INICIAR OBRAS?
El estudio oceanográfico, indicó, ya lo han empezado a realizar y estiman que les tomaría seis meses en tenerlo concluido, de forma que el consorcio estaría presentando el expediente para obtener su viabilidad técnica definitiva entre julio y agosto del 2026, calculando que a la APN le podría tomar entre tres a cuatro meses en evaluarlo.
Una vez que obtengan viabilidad definitiva, solicitarán la habilitación y finalmente la licencia portuaria, que es la que les permitirá empezar en sí la construcción del megapuerto, estimando que podrían iniciar sus obras en los siguientes cuatro a ciifco años.
Es en la etapa de obtención de la licencia portuaria en la cual, anotó, el consorcio espera obtener el financiamiento para ejecutar la construcción, estimando que demandará una inversión de US$ 2,000 millones, para desarrollar el proyecto en fases.
En tal sentido, Zelada reveló también que el consorcio -si bien está compuesto netamente por empresas constructoras-, ha atraído a otros inversionistas, entre ellos una empresa de Estados Unidos con la cual han conformado un equipo técnico y están diseñando el proyecto. La expectativa, anotó, es que en el proyecto participe una gran compañía transnacional.
Fuente: GESTIÓN.
