Frente a las intensas heladas que cada año golpean el altiplano puneño y ponen en riesgo la salud y la vida de miles de familias, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) anunció que durante el 2026 se construirán 3110 viviendas rurales Wasiymi en la región Puno, a través del Programa Nacional de Vivienda Rural (PNVR).
Esta intervención permitirá que 12 440 personas en situación de vulnerabilidad cuenten con viviendas térmicas, seguras y dignas, diseñadas para protegerlas de las temperaturas extremas que, durante la temporada de heladas, pueden descender por debajo de los 0 °C.
Para la construcción de las viviendas se destinará una inversión superior a S/177 millones. Las Wasiymi, que cuentan con diseño sismorresistente y criterios bioclimáticos, serán construidas en centros poblados rurales de las provincias de Azángaro, Chucuito, El Collao, Huancané, Lampa, Melgar, Puno, San Antonio de Putina y San Román.
Además de brindar abrigo, estas casas contribuyen a la protección de la salud de las familias. Según la Evaluación de Impacto del PNVR, las familias que habitan estas viviendas han reducido significativamente los casos de neumonía y de infecciones respiratorias agudas (IRA), enfermedades que suelen incrementarse durante la temporada de heladas.
“Estas viviendas no solo brindan abrigo, también protegen la salud y salvan vidas”, destacó el ministro de Vivienda, Wilder Sifuentes Quilcate, al subrayar que la política habitacional en zonas altoandinas tiene un enfoque social y preventivo.
MÁS ESPACIO, MÁS PROTECCIÓN
Desde el 2025, el PNVR implementa un nuevo diseño de Wasiymi, que amplía su superficie de 26 m² a 44 m² e incorpora el uso de ladrillo, lo que mejora el aislamiento térmico y aumenta su durabilidad.
Las viviendas cuentan con dos dormitorios, un área tapón que evita el ingreso de corrientes frías, un ambiente común para sala-comedor y un espacio multifuncional adaptable a las necesidades de cada familia.
PRESENCIA EN LA REGIÓN ALTIPLÁNICA
Entre los años 2015 y 2025, el MVCS construyó 31 608 viviendas rurales en la región Puno, con una inversión total de S/970 millones, beneficiando a 126 432 personas en situación de vulnerabilidad.
Con esta nueva meta para el 2026, el Gobierno reafirma su compromiso con las familias altoandinas, priorizando intervenciones que reducen la brecha habitacional y fortalecen la resiliencia de las comunidades frente a las heladas y al cambio climático.
