En el entorno corporativo actual, la seguridad laboral no solo depende de protocolos internos o equipos de protección personal, sino también del estado y gestión de la infraestructura donde se desarrollan las operaciones. Un mantenimiento inadecuado de los edificios puede convertirse en un factor crítico de riesgo, afectando tanto a los colaboradores como a la continuidad del negocio.
En un contexto donde los servicios empresariales mantienen una tendencia de crecimiento, el reto de garantizar operaciones seguras cobra mayor relevancia. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el sector Servicios Prestados a Empresas creció 3,68% en enero de 2026, impulsado por actividades como ingeniería, mantenimiento y servicios operativos.
En ese escenario, Miguel Ángel Galdos Gonzales, Facility Manager de Tgestiona, advierte sobre los errores más frecuentes en el mantenimiento de edificios corporativos y cómo estos pueden derivar en accidentes laborales y fallas operativas.
- Falta de mantenimiento preventivo en sistemas críticos: Uno de los principales errores es la ausencia de mantenimiento preventivo en sistemas eléctricos y HVAC. Esta omisión incrementa significativamente el riesgo de fallas inesperadas, cortocircuitos o sobrecalentamientos que pueden desencadenar accidentes. La gestión reactiva, en lugar de preventiva, sigue siendo una práctica común que expone a las organizaciones a riesgos evitables.
- Obsolescencia de equipos e infraestructura: El uso de tableros eléctricos desactualizados, protecciones obsoletas o equipos electromecánicos sin renovación oportuna representa otro riesgo crítico. La falta de actualización tecnológica no solo compromete la seguridad, sino también la eficiencia energética y operativa del edificio.
- Mantenimiento deficiente de sistemas de transporte vertical: Ascensores y escaleras mecánicas sin revisiones periódicas o con mantenimiento inadecuado pueden generar incidentes que afectan directamente a los usuarios. Estos sistemas requieren supervisión técnica constante, dado su alto nivel de uso y su impacto en la movilidad interna.
- Desatención de filtraciones y sistemas contra incendios: Las filtraciones no atendidas pueden deteriorar estructuras, afectar sistemas eléctricos y dañar equipos sensibles. A esto se suma la falta de pruebas periódicas en los sistemas contra incendios, lo que puede resultar crítico en situaciones de emergencia. Ambos factores representan riesgos latentes que suelen subestimarse.
“Desde la gestión del Facility Management entendemos que el mantenimiento no es una actividad operativa aislada, sino un proceso estratégico basado en ingeniería, análisis de riesgos y planificación. Cuando se implementa un enfoque preventivo y predictivo, se logra anticipar fallas, proteger a las personas y garantizar la continuidad operativa de los activos críticos del negocio”, señaló Miguel Ángel Galdos Gonzales, Ingeniero Mecánico Electricista y Facility Manager de Tgestiona.
