La gratificación de Fiestas Patrias está impulsando la compra planificada de vehículos y viviendas. Según datos de Pandero, durante el mes de julio de 2025, el 87% de sus asociados que realizó aportes extraordinarios utilizó este ingreso para adelantar cuotas y acelerar la adjudicación de un bien, mientras que el 13% restante mantuvo sus aportes regulares como parte de su estrategia de ahorro programado.
Milagros Ward, subgerente de marketing de Pandero señaló «Entre nuestros asociados observamos que quienes aprovechan la gratificación para ingresar al sistema de fondos colectivos no buscan un ahorro estático, sino una herramienta dinámica que les permita acortar plazos y consolidar su patrimonio en el menor tiempo posible”.
En ese sentido, destacó que la campaña de gratificaciones representa uno de los periodos de mayor dinamismo para el sistema de fondos colectivos. Según la empresa, durante julio las ventas aumentan alrededor de 10% respecto de un mes promedio, impulsadas por un mayor volumen de consultas y una mayor tasa de conversión de personas que cuentan con liquidez para adquirir un certificado.
«Cada vez más personas buscan que la gratificación trascienda el gasto inmediato y se convierta en una inversión para alcanzar una meta patrimonial. Adquirir un vehículo o una vivienda no solo brinda seguridad y estabilidad, sino que también representa una decisión financiera con beneficios que pueden extenderse en el mediano y largo plazo», comentó Ward.
Este comportamiento se da en un contexto donde la mayor parte de trabajadores continúa destinando la gratificación a necesidades de corto plazo. Según un estudio de Bumeran Perú revela que el 35% utilizará este ingreso para pagar deudas, el 25% lo destinará al ahorro, el 14% a educación y solo el 7% tiene previsto invertirlo.
Para Ward, este comportamiento refleja un cambio gradual en la manera en que algunos trabajadores administran sus ingresos extra. «Cada campaña de julio vemos que más personas llegan con un objetivo financiero definido. La gratificación deja de percibirse únicamente como un ingreso para cubrir gastos y empieza a utilizarse para avanzar hacia la compra de un activo, aprovechando un mecanismo de financiamiento planificado», comentó.
En Pandero, por ejemplo, el perfil de asociado que utiliza la gratificación para incorporarse a un fondo colectivo o adelantar cuotas corresponde a personas de entre 29 y 41 años, con ingresos mensuales que van entre S/ 2.000 y S/ 7.000. Lima, La Libertad, Arequipa y Junín concentran la mayor participación.
Los fondos colectivos son un sistema de financiamiento regulado y supervisado por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), mediante el cual un grupo de personas realiza aportes periódicos para acceder a la adquisición de un vehículo o una vivienda a través de sorteos o remates (adelanto de cuotas), según las condiciones establecidas en cada contrato.
Además de facilitar el acceso a un bien, este mecanismo permite construir patrimonio con activos que pueden generar valor en el tiempo. Una vivienda, por ejemplo, ofrece estabilidad para la familia y puede revalorizarse o generar ingresos adicionales mediante su alquiler. En tanto, un vehículo no solo aporta comodidad y seguridad en los desplazamientos, sino que también puede representar un ahorro frente a gastos recurrentes de movilidad o convertirse en una herramienta para desarrollar actividades productivas.
«Lo que vemos es un consumidor mucho más informado y planificado. Las personas evalúan distintas alternativas antes de decidir qué hacer con su gratificación y, en muchos casos, prefieren utilizarla para acelerar la compra de un bien que fortalezca su patrimonio», indicó Ward.
Tras registrar un crecimiento de 22% al cierre de 2025, Pandero proyecta expandirse alrededor de 11% durante este año y superar la colocación de 1.000 certificados durante la campaña de gratificaciones de julio.
Asimismo, precisó que los principales errores al recibir la gratificación es destinar la totalidad del dinero al consumo sin establecer previamente un objetivo financiero. «Si bien cancelar deudas representa una decisión saludable para muchas familias, también es importante evaluar si una parte de este ingreso puede destinarse a la adquisición de un activo que aporte seguridad financiera y contribuya a construir patrimonio en el mediano y largo plazo», dijo.
Para finalizar, la directiva refirió que más allá del destino que cada persona le dé a la gratificación, lo importante es planificar su uso. “Lo recomendable es cubrir primero las obligaciones inmediatas, mantener un fondo para imprevistos y evaluar si una parte del ingreso puede destinarse a una meta de largo plazo. Esa planificación permite que un ingreso extra genere un impacto que trascienda el corto plazo”, concluyó.
