Los recientes terremotos ocurridos en Venezuela deben servir como una llamada de atención para los peruanos y no solo como una noticia observada a la distancia, afirmó el presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, al exhortar a la población que revise la estructura de sus viviendas y refuerce los simulacros ante la posibilidad de un evento sísmico de gran magnitud en Perú.
“No seamos espectadores de las consecuencias del sismo en Venezuela a través de la televisión o la redes. Más bien demos la vuelta y veamos cómo está nuestra vivienda, cómo está el colegio desde el punto de vista estructural y qué tan preparada está nuestra familia”, señaló.
El especialista recordó que países como Japón -que hoy también fue sacudida por un sismo de magnitud 6.9 sin mayores daños- conviven permanentemente con una intensa actividad sísmica, pero han desarrollado una sólida cultura de prevención y construcción que les permite reducir significativamente los daños.
“Japón siempre será un referente. Tiene gran actividad sísmica, pero también ha desarrollado una cultura de prevención desde el punto de vista estructural. Sus edificios han sido diseñados para soportar sismos de gran magnitud”, explicó.
En cambio, agregó, en países como Venezuela y Perú persisten altos niveles de informalidad en la construcción de viviendas, así como en su antigüedad, una situación que incrementa la vulnerabilidad frente a terremotos severos. «Ante un sismo como el de Venezuela, probablemente también tengamos daños similares”, advirtió.
Tavera recordó que el Perú ya vivió una situación semejante durante el terremoto de Pisco de 2007, donde miles de viviendas colapsaron o resultaron seriamente afectadas. «Lo que debemos trabajar es mejorar la zona que estamos ocupando desde el punto de vista del suelo para no ser tan afectados cuando ocurran eventos sísmicos similares».
SILENCIO SÍSMICO
El presidente del IGP recordó que el Perú mantiene un largo periodo de acumulación de energía sísmica frente a la costa central, fenómeno conocido como silencio sísmico. «El Perú arrastra un silencio sísmico desde 1746, cuando ocurrió un terremoto de magnitud entre 8.8 y 9.0».
Aunque la ciencia aún no puede predecir con exactitud cuándo ocurrirá un terremoto, explicó que sí es posible identificar zonas donde existe una alta probabilidad de que se genere un evento de gran magnitud. “La ciencia aún no puede predecir cuándo ocurrirá exactamente un sismo, pero sí está preparada para decir en qué zona puede ocurrir y cuál podría ser su magnitud”, sostuvo.
En ese sentido, recordó que desde el 2014 el IGP viene alertando sobre la existencia de una importante acumulación de energía sísmica frente a la costa de Lima. «Todo indica que frente a la costa de Lima existe un área grande de acumulación de energía que podrían derivar en un sismo de magnitud 8.8. Por eso realizamos simulaciones considerando un terremoto de esa magnitud”.
INFORMACIÓN PARA PREVENIR
El especialista señaló que esta información científica debe traducirse en acciones concretas de preparación tanto por parte de las autoridades como de la ciudadanía.
“Si ya tenemos ese conocimiento, debemos prepararnos, pero no solo las autoridades. También cada persona, las familias, los colegios y toda la sociedad deben ser conscientes de que es necesario participar en simulacros para estar mejor preparados”, afirmó.
Asimismo, recomendó que los padres de familia promuevan ejercicios de evacuación en casa de manera frecuente y que los centros educativos desarrollen prácticas regulares de respuesta ante emergencias.
“Los padres de familia deben hacer simulacros todas las semanas durante el fin de semana y los directores de colegios deberían hacerlo una vez por semana. Eso se llama desarrollar cultura de prevención y es la única manera de salir airosos cuando ocurra un evento sísmico igual o mayor que el registrado en Venezuela”, manifestó.
Añadió que cada familia debe conocer las características de su vivienda y verificar si fue construida con materiales adecuados. «Las familias deben preguntarse con qué material han construido su casa, realizar simulacros familiares y revisar permanentemente su mochila de emergencia”.
Por último, Tavera advirtió que un terremoto de gran magnitud volverá a ocurrir en algún momento en el país y que la verdadera pregunta es qué tan preparados estaremos cuando llegue ese momento. “En algún momento ese sismo grande se repetirá. Desde 1746 hasta ahora, ¿qué ha cambiado en Lima? La respuesta es que Lima creció aceleradamente sobre suelos inadecuados y con estructuras que no siempre son adecuadas. Entonces ya tenemos una idea de qué podría pasar con Lima si no fortalecemos nuestra preparación”, concluyó.
Fuente: ANDINA.


