La brecha de acceso a agua y saneamiento adecuados en el Perú continúa creciendo. Según las últimas cifras del Censo Nacional, el número de personas sin acceso al agua potable en el Perú habría aumentado de 3.3 millones a 5.5 millones.
Sin embargo, aumentar recursos para obras de agua y saneamiento no sería suficiente para resolver el problema, advirtió José Alberto Petit, ejecutivo de Inversiones de Agua y Saneamiento del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
“Si mañana incrementamos el presupuesto que tenemos en inversión pública en materia de agua y saneamiento, ¿realmente vamos a cerrar las brechas? Diría que no, no la podemos cerrar efectivamente”, dijo durante una conferencia realizada por la Universidad del Pacífico (UP).
El problema, explicó, está en que el ciclo de inversión suele concentrarse en planificar, elaborar estudios y ejecutar las obras, mientras que el funcionamiento de la infraestructura queda en un segundo plano.
Según el representante del MEF, desde el inicio de estos proyectos debería estar definido quién operará y mantendrá los sistemas una vez culminada la inversión.
“El funcionamiento como tal se ha dejado muchas veces de lado, pero debe haber claridad en ello para que haya operación y mantenimiento adecuados a lo largo del tiempo. Si no pensamos en esta particularidad, los proyectos se van a caer”, sostuvo.
El funcionario señaló que ha encontrado proyectos financiados, incluso, mediante endeudamiento, en los que no existía claridad sobre quién asumiría esa responsabilidad. Si la operación y el mantenimiento no están asegurados, insistió, una obra puede terminar demandando más recursos del Estado.
¿Cómo financiar el cierre de brechas?
El presidente ejecutivo de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), Mauro Gutiérrez, coincidió en que el presupuesto público no puede ser la única fuente para alcanzar el cierre de brechas.
“Solo con presupuesto no se va a cerrar [la brecha], pero también es importante señalar cuánto se puede cerrar con [la actual] tarifa. ¿Cuánto se puede cerrar con inversión pública?”, dijo.
Gutiérrez planteó que esto debe definirse en el largo plazo, estableciendo hasta qué nivel pueden llegar las tarifas que pagan los usuarios y, al mismo tiempo, qué inversiones deberá asumir el Estado.
Para ello, indicó, el esquema de financiamiento también debe tomar en cuenta las diferencias entre las Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS), pues no todas tienen la misma capacidad para invertir.
De hecho, según el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), las EPS realizan inversiones con una parte de los recursos que logran ahorrar cada mes. En ese sentido, Max Carvajal, director general de Políticas y Regulación en Construcción y Saneamiento del MVCS, indicó que se vienen trabajando en mecanismos para que las empresas puedan acceder a financiamiento de mayor plazo.
Una de las alternativas planteadas por el MVCS es modificar el Fondo de Inversión Agua Segura (FIAS) para contar con un fondo común concursable, ligado a incentivos, y un fondo individual que permita apalancar recursos.
La idea es que las EPS puedan acceder a financiamiento adicional y pagarlo durante un periodo más largo, sujeto a resultados y mejoras en el servicio.
“Si se logra apalancar recursos, podemos cambiar el resultado muy rápidamente. Podríamos multiplicar la inversión de las EPS por 10 por lo menos en los siguientes 3, 4 o 5 años y pagarlo en un periodo más largo, como se hace en todos los países en el mundo”, explicó.
Pero, para que esto funcione, el funcionario señaló que también se necesita fortalecer a las empresas prestadoras, por lo que consideró importante mejorar sus condiciones y una política remunerativa que incluya una escala salarial con incentivos a la eficiencia y a la integración.
Asimismo, como parte de los incentivos que busca promover el sector para fortalecer a las empresas prestadoras, Carvajal mencionó que se ha planteado la elaboración de planes de integración junto con el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS).
Por otro lado, el representante del MVCS señaló que esta semana se tramitaría la publicación de una hoja de ruta de confiabilidad de la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento, que incorpora criterios de seguridad hídrica, gestión del riesgo de desastres y resiliencia en las inversiones del sector.
Fuente: GESTIÓN.
