La morosidad en edificios y condominios se ha convertido en un problema que termina afectando a toda la comunidad. Cuando los propietarios dejan de pagar sus cuotas de mantenimiento, se reducen los recursos para cubrir seguridad, limpieza, reparaciones y otros servicios comunes. Pero, ¿qué medidas se pueden tomar frente a una deuda acumulada?
Desde Kubiqo Administradora de Inmuebles, Erick Banich, gerente de Kubiqo Administradora de Inmuebles, señala que la morosidad debe atenderse desde el primer incumplimiento. “Cuando la deuda se acumula, el problema deja de ser individual y termina afectando a quienes sí cumplen. Una administración profesional debe hacer seguimiento y establecer mecanismos claros de cobranza”, explica.
Esto significa que acumular una deuda de mantenimiento puede tener consecuencias que van más allá de recibir una cobranza: el propietario podría enfrentar un proceso judicial, medidas cautelares y una afectación registral de su inmueble. El DL 1568 también contempla un Registro de Deudores de Cuotas de Mantenimiento y mecanismos para que la información pueda llegar a la SBS.
Para Banich, la prevención es clave. “Los propietarios deben entender que dejar de pagar mantenimiento no elimina la deuda. Esta puede acumularse y terminar generando consecuencias legales y económicas. Por eso es fundamental que las administraciones actúen oportunamente y que los vecinos conozcan sus obligaciones”, señala.
Por ello, mantener las cuotas al día no solo permite garantizar el funcionamiento del edificio, sino también evitar procesos judiciales, medidas sobre el inmueble y una deuda que puede crecer con el tiempo.
