El Perú registraría uno de los mejores desempeños económicos en América Latina en 2026 y 2027, proyectó el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba. Tras un periodo de consolidación y recuperación gradual de la confianza técnica, la actividad productiva proyecta avances situados holgadamente entre 3% y 3.4% para este año.
Hacia el próximo ejercicio, la dinámica mantendrá un ritmo similar, con un piso de 2.8% y un techo que alcanzaría el 3.7%.
Esas proyecciones colocan al país en el primer lugar regional, destacando frente a un panorama global caracterizado por la volatilidad cambiaria y la incertidumbre en las tasas de interés internacionales.
El perfil macroeconómico peruano muestra una fortaleza estructural basada en un manejo prudente de las cuentas públicas y la resiliencia del sector exportador, según sostuvo.
El funcionario enfatizó que la combinación de un entorno inflacionario controlado y el reinicio de importantes obras públicas y privadas permitirá amortiguar cualquier perturbación externa durante los próximos dos ejercicios anuales.
Motores
El pilar central de esta aceleración descansa en el comportamiento de la demanda interna.
Durante la presentación de los avances de gestión, el ministro Cuba destacó que la inversión privada y pública registra un repunte sostenido con un impacto positivo en el mercado laboral formal.
La reactivación de proyectos en infraestructura de transporte, saneamiento y energía ha incrementado la contratación de personal, además de estimular el consumo en los hogares peruanos.
Adicionalmente, las importaciones de bienes de capital y materiales de construcción experimentaron tasas de crecimiento de dos dígitos, lo que refleja la confianza del sector empresarial en la sostenibilidad del consumo interno.
La creación de más de 120,000 nuevos empleos formales en los últimos trimestres refuerza la masa salarial y afianza la capacidad de gasto familiar, un círculo virtuoso entre oferta y demanda que mantendrá su curso durante este y el próximo año.
Inversión y minería
El titular del MEF manifestó que la inversión privada no minera también mostró signos claros de dinamismo, impulsada por proyectos en los sectores inmobiliario, agroindustrial y logístico. Este despliegue de capitales permitió descentralizar el crecimiento hacia regiones clave del norte y sur, con lo que se reduce la brecha de productividad territorial y se fortalece el tejido empresarial local.
En el ámbito exterior, el sector extractivo mantiene su posición estratégica como columna vertebral de los envíos peruanos.
La sostenida demanda internacional de cobre, impulsada por la transición hacia energías limpias y la electromovilidad global, garantiza cotizaciones favorables y un volumen constante de embarques hacia los principales mercados asiáticos y occidentales.
Respecto a este comportamiento, el ministro Cuba remarcó que la cartera de proyectos mineros vigentes asegura un flujo constante de divisas que mantendrá el superávit comercial en niveles elevados.
Las cifras oficiales prevén un saldo positivo en la cuenta corriente equivalente al 3.0% del PBI para 2026, lo cual proporciona un colchón financiero sólido frente a escenarios externos adversos o fluctuaciones en los términos de intercambio.
Diversificación
Asimismo, el funcionario aseveró que la diversificación del portafolio agroexportador continuará aportando al dinamismo de las ventas externas.
Productos como los arándanos, las uvas y los aguacates registran incrementos sostenidos en sus despachos hacia Norteamérica y Europa, lo que consolida al Perú como un proveedor de alimentos de primer orden en el mercado internacional.
En el ámbito de los precios al consumidor, las proyecciones elaboradas por el equipo que lidera el ministro Cuba señalan que la inflación continuará en una senda descendente hasta posicionarse dentro del rango meta establecido entre 1% y 3%.
Precios
La moderación en los precios de los alimentos y la energía devolvió poder adquisitivo a la población, además de brindar margen de maniobra para el sostenimiento de políticas de estímulo moderado.
Esta certidumbre permite a las autoridades mantener un esquema monetario equilibrado y previsible. La solidez de la moneda nacional frente a divisas extranjeras sigue siendo una referencia regional, con lo que se reduce el riesgo de volatilidad cambiaria que suele afectar a otros mercados emergentes.
El bajo nivel de la deuda pública respecto al PBI, sumado a las amplias reservas internacionales netas, otorga al país un margen fiscal calificado de sobresaliente en América Latina.
Déficit fiscal
La disciplina fiscal se refleja también en una trayectoria de reducción gradual del déficit en el sector público consolidado.
El ministro Cuba reiteró el compromiso de su gestión con el cumplimiento de las reglas vigentes, garantía de que el gasto social y la inversión pública se financien de manera sostenible, sin comprometer la solidez crediticia ni elevar el costo del endeudamiento para las empresas peruanas.
A pesar del escenario favorable, las autoridades no descuidan los factores de riesgo en el frente externo. El titular del MEF advirtió sobre la persistencia de tensiones geopolíticas globales, las eventuales desaceleraciones en las potencias industrializadas y la volatilidad en el costo de endeudamiento para mercados emergentes, elementos que exigen un monitoreo para proteger el presupuesto nacional.
Para mitigar estos riesgos, el plan de política económica para 2026 y 2027 contempla acelerar la ejecución de las asociaciones público-privadas (APP) y optimizar los trámites administrativos vinculados a permisos ambientales y licencias de construcción.
Fuente: EL PERUANO.
