Contar con una vivienda propia sigue siendo la principal razón para comprar un inmueble. De acuerdo con un análisis de Best Place to Live®, el 60% de las adquisiciones tiene como objetivo contar con una vivienda principal, mientras que el 28% corresponde a compras realizadas como inversión o para alquiler. Otro 13% se destina a una segunda vivienda.
El dato muestra que, aunque la compra de inmuebles como alternativa de inversión tiene una presencia importante, la mayoría de compradores sigue buscando una propiedad para uso propio.
“Hoy la vivienda principal continúa siendo el principal motivo de compra, pero el comprador es cada vez más exigente y analiza distintos factores antes de decidir. Además del precio y la ubicación, valora la confianza que le genera la inmobiliaria, especialmente cuando cuenta con certificaciones como las de Best Place to Live donde son los propios compradores quienes pasados los 6 meses de la entrega, evalúan su experiencia con esa inmobiliaria”, señala Cinthia Pasache, gerente comercial de Best Place to Live.
Dentro de este mercado, los millennials concentran la mayor participación. Representan el 46% de los compradores, seguidos por la generación X, con 33%. Más atrás aparecen los centennials, con 11%, y los baby boomers, con 9%.
Esto confirma que los millennials continúan siendo uno de los grupos con mayor peso dentro de la demanda inmobiliaria.
DEL ALQUILER Y LA CASA FAMILIAR A UNA PROPIEDAD
El análisis de Best Place to Live también permite conocer cómo vivían los compradores antes de adquirir una vivienda. El 32% vivía en un inmueble alquilado, mientras que el 31% vivía con sus padres. En conjunto, ambas situaciones representan el 63% de los casos analizados.
Por otro lado, el 26% ya era propietario de una vivienda, mientras que el 10% vivía como allegado y el 1% se encontraba en otra situación habitacional.
Estas cifras muestran que una parte importante de los compradores viene de situaciones de alquiler o convivencia familiar antes de adquirir una propiedad.
Al momento de elegir una vivienda, el precio y la ubicación siguen siendo variables importantes. Sin embargo, la reputación de la inmobiliaria está adquiriendo cada vez mayor peso dentro de la decisión de compra.
Esto refleja que el comprador no solo compara el costo o la zona donde se encuentra el proyecto, sino también la confianza que le genera la inmobiliaria a quién le comprarán la vivienda. Se trata de una relación a largo plazo, por lo que el consumidor busca aminorar riesgos.
Sobre Best Place to Live®
Best Place to Live® es una plataforma y certificación de calidad inmobiliaria internacional especializada en medir la satisfacción de compradores de vivienda a partir de experiencias reales. Evalúa más de 70 variables relacionadas con la experiencia de compra, post venta y uso de la vivienda, agrupadas en seis dimensiones: gestión comercial, entrega del inmueble, vivienda, proyecto, áreas comunes y servicio postventa. En Perú, la plataforma ha evaluado en el tiempo a más de 85 inmobiliarias mediante más de 7,000 evaluaciones de clientes reales, de las cuales 39 cuentan actualmente con la certificación Best Place to Live®.
