Las nuevas formas de convivencia están transformando la manera en que se evalúan los departamentos destinados a inversión. Además del precio, la ubicación, el metraje y el número de dormitorios, hoy ganan relevancia la funcionalidad de la distribución, la privacidad y la capacidad del inmueble para adaptarse a diferentes perfiles de inquilinos.
Esta mirada cobra importancia si se considera que, de acuerdo con información interna de Albamar Grupo Inmobiliario, cerca de 1 de cada 3 compras registradas corresponde a inversión. Para este grupo, identificar quién utilizará la propiedad y qué atributos facilitarán su alquiler resulta fundamental antes de tomar una decisión.
“Antes, muchos compradores se concentraban principalmente en cuántos metros cuadrados o dormitorios tenía un departamento. Hoy, el inversionista también analiza cómo se aprovechan esos metros, si cada residente tendrá independencia y qué tan fácil será ofrecer la propiedad a diferentes públicos”, explica Candy Acero, gerenta de Ventas de Albamar Grupo Inmobiliario.
PRIVACIDAD Y VERSATILIDAD
Los departamentos mariposa ubican la sala, el comedor y la cocina en la zona central, mientras los dormitorios se encuentran en extremos opuestos. Esta distribución separa las áreas de descanso mediante los espacios compartidos y puede ofrecer mayor independencia a roommates con horarios, rutinas laborales o actividades personales diferentes.
Además, una vivienda con habitaciones funcionalmente equivalentes puede resultar atractiva para universitarios, jóvenes profesionales, amigos, hermanos y trabajadores trasladados temporalmente a Lima. También puede adaptarse a propietarios que alquilan una habitación o a parejas que necesitan un ambiente adicional para trabajar desde casa.
“Para compartir un departamento no basta con tener dos dormitorios. Es importante que ambos ofrezcan condiciones comparables de tamaño, iluminación, almacenamiento y acceso a los baños. Una distribución equilibrada facilita la convivencia y permite que el inmueble se adapte a distintos perfiles y etapas de vida”, señala Acero.
RENTABILIZAR EL INMUEBLE
Para un inversionista, una distribución equilibrada puede ampliar el público interesado y facilitar una división proporcional del alquiler. Además, su flexibilidad permite adaptar el inmueble a distintos perfiles de ocupantes.
Antes de adquirir un departamento para alquilarlo, Candy Acero recomienda revisar:
- Equilibrio entre los dormitorios.- Ambas habitaciones deben ofrecer condiciones comparables.
- Cantidad y ubicación de los baños.- Contar con baños independientes puede favorecer la privacidad.
- – La cercanía a universidades, oficinas, transporte y comercios amplía el público potencial.
- Gastos mensuales.- El mantenimiento y los servicios deben guardar relación con el alquiler esperado.
- Flexibilidad de uso.- La distribución debe continuar siendo funcional ante un cambio de residentes.
- Precio de adquisición.- El retorno debe calcularse considerando impuestos, períodos de desocupación y gastos administrativos.
“Para evaluar si un departamento puede funcionar para alquiler compartido, conviene revisar tres puntos: que los dormitorios sean equivalentes, que la ubicación tenga demanda y que los gastos mensuales no reduzcan el retorno esperado”, enfatiza Acero.
Los nuevos estilos de convivencia muestran que una vivienda puede responder a diferentes necesidades a lo largo del tiempo. En este escenario, los departamentos que combinan ambientes compartidos con habitaciones independientes pueden ganar atractivo entre compradores que buscan funcionalidad, flexibilidad y capacidad de adaptación.
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