Con la llegada del verano, terrazas, patios y áreas exteriores se convierten en los espacios más utilizados del hogar y de muchos negocios. Sin embargo, el exceso de sol, el calor y la falta de planificación pueden hacer que estos ambientes pierdan funcionalidad. Para aprovecharlos al máximo, el diseño arquitectónico y las soluciones de protección solar juegan un rol clave.
Según Sofía Medina, Gerente de Proyectos de Leo Arte, empresa especializada en soluciones de protección solar y diseño de exteriores, “optimizar un espacio exterior no se trata solo de colocar sombra, sino de analizar el uso del ambiente, la orientación solar y el estilo arquitectónico para lograr confort, estética y durabilidad”. Bajo este enfoque, la especialista comparte a continuación algunas recomendaciones prácticas para lograr espacios exteriores funcionales, bien diseñados y adaptados a las necesidades de las personas.
· Analizar el uso real del espacio antes de elegir la solución: Uno de los errores más comunes es elegir toldos o pérgolas solo por estética. “No es lo mismo una terraza residencial para reuniones familiares que un espacio comercial que necesita proteger a sus clientes durante todo el día”, explica Medina. Definir si el uso será social, gastronómico, de descanso o de tránsito permite seleccionar la solución adecuada, ya sea un toldo retráctil, una pérgola o un sistema sol y sombra.
· Apostar por soluciones hechas a medida: Cada espacio tiene dimensiones, alturas y condiciones distintas. Por ello, las soluciones personalizadas permiten aprovechar mejor el área disponible. “Los productos a medida garantizan que la sombra cubra exactamente donde se necesita, sin afectar la circulación ni la estética del proyecto”, señala la vocera. Este enfoque es especialmente relevante en terrazas pequeñas o con estructuras irregulares.
· Controlar la luz y la ventilación para mayor confort térmico: Las pérgolas de aluminio y techos sol y sombra permiten regular la entrada de luz natural y favorecer la ventilación, reduciendo la sensación térmica en verano. “El objetivo es crear espacios frescos y funcionales, sin aislarlos completamente del entorno”, comenta Medina. Esta solución es cada vez más utilizada en viviendas, restaurantes y cafés que buscan extender el uso de sus áreas exteriores.
· Elegir materiales adecuados para el clima: El clima y la exposición solar influyen directamente en la durabilidad de los productos. “Recomendamos lonas con protección UV, impermeables e ignífugas, así como estructuras de aluminio, que requieren menor mantenimiento y ofrecen mayor resistencia”, explica la Gerente de Proyectos de Leo Arte. Además, estos materiales aportan seguridad y mejor desempeño a largo plazo.
· Integrar la protección solar al diseño arquitectónico: Las soluciones de sombra no deben verse como elementos añadidos. “Cuando se integran desde el diseño, los toldos, pérgolas o sombrillas se convierten en parte de la arquitectura del espacio”, afirma Medina. Actualmente, las tendencias apuntan a tonos naturales y cálidos, acabados que imitan la madera y propuestas que conectan con la naturaleza, aportando calma y equilibrio visual.
Asesoría profesional: el valor detrás de cada proyecto
Contar con asesoría técnica y creativa permite evitar errores y optimizar la inversión. En el showroom de Leo Arte en Tuna Design Center, los visitantes pueden recibir orientación especializada para evaluar alternativas según el uso, estilo y necesidades de cada espacio.
“Nuestro enfoque es acompañar al cliente en todo el proceso, desde la idea inicial hasta la instalación final, asegurando soluciones que realmente se adapten al espacio”, concluye Sofía Medina.
