En el marco del Día Internacional de la Igualdad Salarial, el IPE estima que la brecha salarial de género fue de 25.5% en 2025. Una cifra menor que la de 2024 (27.1%) y que la de 2019 (27.0%). Sin embargo, las mujeres aún ganaron en promedio S/ 557 menos que los hombres (S/ 1,631 vs S/ 2,188).
Un hogar es menos competitivo, genera menos ingresos y compromete su desarrollo cuando esta brecha surge, entre otros, de mayor carga doméstica no remunerada de la mujer, embarazo adolescente, interrupciones laborales tras el embarazo o violencia de pareja.
Así, en el Perú las mujeres enfrentan más dificultades para entrar al mercado laboral. En 2025, 80% de hombres en edad de trabajar participaron en el mercado laboral, frente a 63% de mujeres. Esta brecha también se refleja en el acceso a empleos de mayor productividad y, por tanto, a mayores ingresos: solo el 45.3% de las mujeres accedió a un empleo adecuado (quienes trabajan 35 horas o más a la semana y ganan más de S/ 1,300 al mes, el valor de una canasta mínima de consumo), frente al 65.9% de los hombres. Además, la brecha salarial se amplía en el área rural (36.2%), por encima del área urbana (25.9%) y del promedio nacional (25.5%), debido a la mayor informalidad y a la menor productividad.
La maternidad y la carga doméstica también acentúan estas diferencias, con una brecha salarial que alcanza el 33.0% entre padres y madres, frente al 21.3% entre quienes no tienen hijos. Esta mayor carga doméstica también afecta la participación laboral desde jóvenes. Según el IPE, en 2025, el 21.9% de las mujeres de 15 a 29 años eran Ninis (no estudiaba ni trabajaba), casi el doble que los hombres (12.2%). Además, el 26.5% de las Ninis mujeres señaló que debido los quehaceres domésticos limitó su búsqueda de trabajo, mientras que en los Ninis hombres fue el motivo menos mencionado.
Al comparar los ingresos de hombres y mujeres en condiciones similares de edad, nivel educativo, área geográfica y experiencia laboral, la brecha salarial “ajustada” llegó a 19.7% en 2025 y se ha mantenido entre 19% y 23% durante la última década, lo que sugiere que parte de la desigualdad se explica por factores que no se pueden medir, posiblemente ligados a prácticas discriminatorias.
El Informe Global sobre la Brecha de Género del Foro Económico Mundial estima que América Latina y el Caribe tardaría 60 años en alcanzar la paridad de género. Es el plazo más corto entre todas las regiones evaluadas, pero aún supera el medio siglo. En este ranking, el Perú ocupa el puesto 94 de 145 países, 37 posiciones menos que en 2025, y el último lugar de 22 países de Latinoamérica. La caída se explica por el retroceso en dos pilares: Empoderamiento Político y Participación y Oportunidades Económicas.
Para cerrar estas brechas, es necesario fortalecer los servicios de cuidado e impulsar la participación laboral de las mujeres, especialmente en hogares rurales de bajos ingresos. También es clave facilitar la reinserción laboral tras la maternidad y reforzar la educación de niñas y adolescentes, la prevención del embarazo adolescente y las acciones integrales contra la violencia de género.
Para un análisis más detallado sobre las brechas de género en el Perú, puede revisar el último reporte del Índice Regional de Brechas de Género del IPE, así como los gráficos interactivos en https://ipe.org.pe/evento/indice-regional-de-brechas-de-genero-irbg-edicion-2025/
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